Organizaciones sin fines de lucro de la red de la Comunidad de Organizaciones Solidarias

Entender qué es una Organización Sin Fines de Lucro en Chile y cómo opera legalmente es el primer paso para consolidar un proyecto con impacto social. A continuación te contamos sobre sus principales características.

 

 

Cuando hablamos de una Organización sin fines de lucro (OSFL), a menudo existe la confusión de pensar que estas organizaciones no pueden generar dinero.

 

 

La realidad es distinta: una organización sin fines de lucro sí puede generar ingresos, pero la clave está en el destino de esos recursos. A diferencia de una empresa comercial, donde las utilidades se reparten entre los dueños o socios, en una organización de la sociedad civil todos los excedentes deben ser reinvertidos en el cumplimiento de su misión social.

 

 

En Chile, estas organizaciones  abordan problemáticas que muchas veces el Estado o el mercado no alcanzan a cubrir, desde la inclusión social personas mayores, niñez, y personas en situación de calle, entre otras.   

 

 

Principales características de las OSFL

 

Para que una organización sea considerada como tal en el contexto chileno, debe cumplir con ciertos pilares fundamentales:

  • Propósito social: Existe para beneficiar a la comunidad, no para enriquecer a particulares.
  • Gestión independiente: Tiene personalidad jurídica propia, distinta a la de sus fundadores.
  • No distribución de utilidades: Cualquier ganancia se queda dentro de la organización para seguir operando.
  • Transparencia: Debe rendir cuentas sobre el uso de sus fondos. Para realizar este trámite de forma clara y eficiente una gran herramienta es el formato “Fecu Social”, impulsado por la Comunidad de Organizaciones Solidarias.

 

Requisitos para constituir una OSFL en Chile

 

Si tienes un grupo de personas con una visión común y quieres formalizarla, en Chile existen principalmente dos figuras legales: las Fundaciones (que tienen un patrimonio afectado a un fin) y las Corporaciones (que son una asociación de personas).

Para constituir una de estas figuras, el proceso general implica:

  1. Redacción de Estatutos: Redactar los estatutos de una organización sin fines de lucro consiste en formalizar la norma interna que regirá su constitución y operación. Este texto establece los órganos directivos, los derechos de los miembros y el procedimiento legal para cumplir su misión social de forma transparente. Aquí se define también  su nombre, domicilio, objetivos, cómo se gobernará y qué pasará con sus bienes si la organización se disuelve.
  2. Escritura Pública: Los estatutos deben ser reducidos a escritura pública ante notario.
  3. Solicitud de Personalidad Jurídica: Actualmente, este proceso se gestiona principalmente a través del Registro Civil e Identificación (y bajo la supervisión del Ministerio de Justicia en casos específicos o según la naturaleza de la entidad).
  4. Patrimonio inicial: Debes acreditar que la organización cuenta con los recursos mínimos (o bienes) para iniciar sus operaciones.
  5. Directorio: Se debe elegir a un grupo de personas responsables de la administración y representación de la organización.

 

El gran desafío: No basta con constituirse, hay que profesionalizar

 

Constituir la organización es solo el primer paso. El verdadero desafío comienza cuando intentas que tu OSFL sea sostenible en el tiempo, transparente frente a  sus donantes y eficiente en su impacto social.

Muchas fundaciones y corporaciones dejan de existir  en sus primeros años no por falta de pasión y trabajo, sino por falta de herramientas de gestión, alianzas estratégicas y conocimientos sobre cómo navegar el ecosistema social chileno.

 

 

¿Dónde encontrar apoyo para fortalecer tu organización?

 

Si ya tienes tu organización constituida con más de 2 años de antigüedad y cumple con los requisitos, puedes asociarte a la Comunidad de Organizaciones Solidarias, una red de más de 280 organizaciones de la sociedad civil. Formar parte de ella significa contar con apoyo en:

  • Capacitación constante: Acceso a talleres de gestión, gobernanza y buenas prácticas.
  • Incidencia y voz: Ser parte de un colectivo que trabaja para mejorar las políticas públicas que afectan al sector de tu organización.
  • Red de apoyo: Conectar con pares que enfrentan desafíos similares a los tuyos.
  • Fortalecimiento: Herramientas concretas para medir tu impacto y hacer que tu organización sea más profesional y transparente.

¿Tu organización está lista para dar el siguiente paso y profesionalizar su gestión? Te invitamos a conocer la Comunidad de Organizaciones Solidarias. ¡Juntos llegamos más lejos!