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Autonomía

Es interesante el debate que ha provocado la afirmación hecha por la directora ejecutiva de Cuide Chile, respeto al vínculo entre este principio operacional de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) y el derecho preferente de los padres de educar a sus hijos.

Esta discusión nos da la posibilidad de aclarar algunos conceptos.

  • El artículo 5 de la CDN, establece “Los Estados partes respetarán las responsabilidades, los derechos y los deberes de los padres o, en su caso de los miembros de la familia ampliada o de su comunidad (…) de impartirle, en consonancia con la evolución de sus facultades, dirección y orientación apropiadas para que el niño ejerza los derechos reconocidos en la presente Convención”.
  • El artículo 26 de la Declaración Universal de Derechos humanos, referido a la educación establece en su inciso 3, “Los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos”
  • El artículo 28 de la CDN referido a los sentidos de la educación del niño, dice en su inciso 1 letra c) “Inculcar al niño el respeto de sus padres, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país en que vive, del país del que sea originario y de las civilizaciones distintas a la suya”.

Lo que está en la discusión de fondo es el reconocimiento del niño, niña y adolescente de ser sujeto de derecho, y tal como lo plantea Cillero, el no aceptar que “La infancia es concebida como una época de desarrollo efectivo y progresivo de la autonomía, personal, social y jurídica.” [1]

Siguiendo con Cilleros, el plantea que “el principio de protección y promoción de la autonomía tiene una importante manifestación en el deber de orientación y dirección de sus padres, y se fundamenta en que el niño tiene “derecho” a desarrollar progresivamente el ejercicio de sus derechos”[2].

Nada de lo planteado pone en cuestión el derecho preferente de los padres de educar a sus hijos, por el contrario lo establece como un deber de ellos el asumir esa responsabilidad.

Así las cosas, no existe una colisión de bienes jurídicos, no se relativiza   instituciones del derecho civil o derecho de familia, ni se amenaza la libertad de cada familia en la crianza de sus hijos, por cuanto resulta de toda evidencia que de modo explícito siempre se ha consignado la progresividad en el ejercicio de los derechos por parte del niño como elemento sustantivo, y esa progresividad supone justamente la orientación y dirección de los padres.

La discusión que se ha generado da cuenta de la importancia de que el Estado se preocupe de dar a conocer los derechos de la niñez y adolescencia, de manera que se comprendan y se plasmen en una Ley de protección integral de derechos de la niñez y adolescencia. Chile a 30 años de la CDN, todavía no cuenta con ella, siendo el único país de américa latina en esta condición.

 

Francis Valverde

En representación del Bloque por la Infancia

 


[1] Cilleros, Miguel (1998). Infancia, autonomía y derechos: una cuestión de principios. IIDN. Pp.4

[2] Ibid. Pp.6