La ayuda se destina a los proyectos y necesidades presentados por los miles de misioneros y religiosos de la Iglesia católica que están presentes en los países más necesitados, cuya actividad caritativa y pastoral llega incluso donde los servicios estatales y las ONGs no alcanzan.

  • Informar de forma fidedigna y veraz, y sensibilizar a la sociedadacerca de la situación de la Iglesia que sufre y es perseguida en diferentes partes del mundo. Queremos ser la voz de los que no tienen voz. Hoy en el mundo cerca del 75% de las personas perseguidas por su religión son cristianas.
  • Fomentar la oración por todos aquellos que sufren por su fe, por los cristianos que están necesitados y por los misioneros.
  • Ser puente de caridad para financiar proyectos pastorales en países donde la Iglesia más sufre.