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Conversatorio fue convocado por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID) y contó con la participación de autoridades y representantes de la Subsecretaría de Servicios Sociales del MDSF, la Universidad de Talca, la Comunidad de Organizaciones Solidarias de Chile y la Confederación de la Producción y el Comercio, quienes compartieron sus buenas prácticas e ideas para enfrentar este nuevo escenario mundial.

Santiago, 09 de Junio.- Un llamado a trabajar en conjunto entre distintos países y diversos actores, especialmente de Latinoamérica, además de compartir las buenas prácticas y experiencias de Chile para enfrentar el nuevo escenario mundial post COVID-19, recogió hoy la Agencia Chilena de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AGCID), en el marco de su Primer ciclo de Conversaciones con Sentido, “Cooperación y solidaridad en tiempos de pandemia”, que contó con la participación de autoridades y representantes de la Subsecretaría de Servicios Sociales del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la Universidad de Talca, la Comunidad de Organizaciones Solidarias de Chile y la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC).

Así lo destacó el Embajador Juan Pablo Lira, Director Ejecutivo de la AGCID, quien agradeció y valoró la oportunidad de escuchar a representantes del sector público, privado, la academia y la sociedad civil, quienes expusieron los aportes con los que cada uno de sus sectores ha respondido a la pandemia y sus efectos en Chile, además de lo que han observado en el extranjero, con el fin de pensar en una potencial internacionalización de dichos aportes. 

Representando al sector público, participó el Subsecretario de Servicios Sociales del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, Sebastián Villarreal; a la academia, el rector de la Universidad de Talca, Álvaro Rojas; por su parte, la sociedad civil fue representada por la directora social de la Comunidad de Organizaciones Solidarias, Nicole Romo, y el sector privado por el director de políticas públicas de la CPC, Javier Irarrázaval.

“Nuestro objetivo era conversar para conocer en qué estamos cada uno de los sectores, con el fin de intentar tomar una acción, más coordinada y más proactiva, respecto de invitar a los otros países, a lo menos de Sudamérica, a que podamos trabajar en conjunto en este escenario, en esta ahora denominada pandemia social, por todas las secuelas que tiene y que tendrá”, destacó el Embajador Juan Pablo Lira. “No saber claramente qué hacer, a qué instrumentos recurrir, encontrar los foros internacionales cerrados o tan desconcertados como el que más, han contribuido a que el sistema internacional en gran medida se desconecte. Y este es uno de los aspectos más complejos del cuadro generado por la emergencia sanitaria global: es la perplejidad en la que cayeron diversas instituciones”, agregó el Director de AGCID.

En este contexto, planteó que “la Agencia Chilena de Cooperación Internacional hace de esto un deber, queremos recoger la experiencia de estos días trágicos para compartir nuestra experiencia en la Región, saber de las buenas prácticas, acopiar las iniciativas innovadoras, dar espacio a la necesidad de pensar junto al resto de la América Latina. Pero, para ello, necesitamos recoger en primer lugar nuestra propia experiencia, la de los variados socios y actores de la cooperación de Chile”.   

PERSPECTIVAS

Sebastián Villarreal, Subsecretario de Servicios Sociales del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, manifestó que “hay procesos que el Estado venía desarrollando y que hoy se ha abierto a buscar innovaciones. Un ejemplo es el Registro Social de Hogares, donde cerca de 14 millones de chilenos se registraron porque es la puerta de entrada a los beneficios sociales. Esto requería antes una Clave Única que muchos no tienen. Que rápidamente hayamos hecho una adecuación de los procesos, con otras formas de acceso, como los datos de la cédula de identidad, son pequeñas innovaciones pero que para la ciudadanía tienen valor. Por eso, se necesitan Estados sensibles a esas necesidades, con voluntad de innovar y eso es algo que tenemos presente en todas las ayudas que estamos implementando ahora, en pandemia, y también las que teníamos desde antes.

Álvaro Rojas, Rector de la Universidad de Talca, expuso que “la pandemia nos llevó a un mundo que no conocíamos. En el caso de las universidades, nos abrió un mundo que es rico y que ha permitido enriquecer la naturaleza de la enseñanza porque hay nuevas perspectivas, nuevas formas de enseñar. Creo que, si bien la presencialidad sigue siendo importante, la tecnología empieza a ser un componente educativo relevante. Junto con ello, es necesario abordar la marginalidad tecnológica, me refiero a aquellos estudiantes que no tienen acceso a la tecnología por razones territoriales, esto es un elemento que el país debe tratar de mirar porque no puede haber estudiantes de educación básica, media o universitaria que no tengan acceso a la tecnología, que son fundamentales para sus procesos de aprendizaje y su vinculación con el mundo. La marginalidad tecnológica es un tema que debe ser un foco de las políticas públicas por cuanto limita el desarrollo. Antes ser analfabeto generaba marginalidad, hoy quien es marginal tecnológico no tiene acceso al mundo del conocimiento, cultura y también de la entretención”.

Por su parte, Nicole Romo, Directora Social de la Comunidad de Organizaciones Solidarias de Chile, expuso que “como región latinoamericana debemos convencernos que la mayor innovación que debemos ampliar y replicar es la colaboración pública-privada. En esto, la sociedad civil, la empresa y el Estado han demostrado que esta es la manera más eficiente, creativa y sostenible de poder abordar los desafíos que hoy nos pone la pandemia, por lo que esta nueva forma de hacer las cosas, debe ser adoptada como permanente. Y junto con esto, estrechar lazos no solo entre los Estados de la región, sino también entre los otros sectores, porque sabemos que este fenómeno social, sanitario y económico tiene un impacto global, por lo tanto, su superación también tendrá que ser fruto de esfuerzos comunes entre los países y los distintos sectores que los conforman”.

Finalmente, Javier Irarrázaval, Director de Políticas Públicas de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), planteó que “cuando los problemas nos unen, creo que las soluciones también deben unirnos. En ese sentido, la colaboración, en particular el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 17 sobre alianzas para el desarrollo es clave, y creo que en esta lógica se inspiró la iniciativa Siempre por Chile, y los invito a visitar la página web siempreporchile.cl. Y, por otro lado, las plataformas virtuales permiten un espacio de colaboración, con dos énfasis que antes quizás no se daban. Uno internacional, por la facilidad de conectarse; y dos, de descentralización. Es un énfasis súper importante, porque a nivel gremial tenemos la desventaja que como CPC estamos radicados en Santiago, si bien nuestras ramas tienen ramificaciones regionales, pero en las últimas semanas por primera vez hemos podido tener reuniones con gente de Iquique, Punta Arenas y Puerto Montt, que normalmente no hubiéramos tenido, y eso es algo que se puede aprovechar para diversificar la cooperación”.